ARIF



Carta al Congreso mejicano de la THT

Queridos Amigos:

A medida que nos movemos paulatinamente de un estado más o menos estático hacia otro de “armonía dinámica” (lo cual, como sabemos, lleva tiempo e implica una cuidadosa preparación) necesitamos tener en cuenta varias cosas: cualquier “cambio” debe ser orgánico en el sentido de que surja de las “raíces” que ya existen. (No es que esté llamando “raíces” a los miembros más antiguos, no quiero ofender la vanidad de nadie –estoy sonriendo–) Creo que un cambio radical en este caso simplemente conseguiría que las cosas volviesen rápidamente a lo estático.

Por cierto, no olviden que es fácil pasar por alto lo difícil que es conseguir incluso simples grados de armonía –deberían alegrarse de que hay cierto grado presente y ser conscientes de ese hecho.

Hay una diferencia entre “armonía” y “unísono” que puede ser de utilidad para permitirnos progresar. Unísono significa que todos cantamos la misma nota y el mismo texto. Produce un sonido muy fuerte e “impresionante”. Armonía significa que somos capaces de cantar distintas melodías que son totalmente complementarias. Lo cual es mucho más bello y complejo. Esto sólo funciona en un “contexto” –en sentido musical quiere decir en la misma clave y con el mismo texto si tiene letra. Aquí pueden ver cómo se pueden unir la “individualidad” y el trabajo “comunal”.


Hemos ampliado el Consejo recientemente lo cual ha producido un efecto positivo. Lo que me gustaría que ocurriera en un futuro próximo es que continuara la ampliación. Es hora de que los que tienen experiencia permitan que los que tienen menos experiencia asuman más responsabilidades. Sin responsabilidad es difícil aprender realmente algo
.
Recuerdo constantemente lo que Agha nos dijo: el Grupo ES la escuela. Recomendaría a todos encarecidamente que recordáramos esto cuando parezca que “las cosas podrían ser más fáciles” o cuando se dé una situación que algunos encontremos “incómoda”. Este contexto, el contexto de la Tradición, nos permite utilizar tales situaciones “incómodas” como ocasiones para aprender e incorporar cosas que no podríamos aprender de otra manera. Evidentemente, hay límites –límites estructurales– que deben observarse siempre. Nos han enseñado a aprender a comportarnos correctamente – ADAB. Ésta es una responsabilidad que tenemos todos. Con la intención correcta (la intención de desarrollar el trabajo de la Tradición y transmitir este trabajo a las generaciones futuras) todos podemos romper los ciclos de comportamiento condicionado y armonizarnos con los Amigos. Es y debe ser un proceso continuo de aprendizaje; de INCORPORAR lo que hemos experimentado y lo que estamos experimentando.

Tengo muchas ganas de estar con todos ustedes, si no es antes de las reuniones de Julio y Agosto, entonces en Brasil o España. En nombre de todos los grupos y Amigos del mundo, les envío mucho cariño y les aseguro que están todos en nuestros pensamientos.

Con Dios
Arif